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Nuestra campaña: las cinco cosas que necesitas saber

¿Quieres saber de qué se trata la campaña de Stop ISDS y paremos a las multinacionales? Entonces no busques más. Aquí está tu guía de por qué estamos luchando y para qué.

1.            ¿Cuáles son nuestras demandas?

Las multinacionales ya tienen demasiado poder. Son cada vez más ricas incluso que los países. Evaden los impuestos. Y usan su poder para obligar a los gobiernos a que se salgan con la suya. Además, a menudo actúan con total impunidad, saliéndose con la suya en las violaciones de los Derechos Humanos -e incluso en los asesinatos. Nuestra campaña busca reparar esta injusticia de dos maneras:

  • Detener el ISDS

Abreviatura de “Mecanismo de resolución de disputas entre Estado-inversor”, el ISDS es un sistema privado de justicia al que sólo pueden acceder las multinacionales y los superricos. Este sistema se utiliza para amenazar a los gobiernos que se atreven a hacerles frente. Los reclamos pueden ascender a miles de millones de euros. Deshacerse del ISDS de una vez por todas debilitaría la capacidad de las multinacionales de intimidar a los gobiernos para conseguir imponer sus propias reglas.

  • Normas globales vinculantes para las empresas multinacionales

Tenemos que cambiar el hecho de que las empresas pueden abusar de su poder y de sus estructuras complejas para evitar tener que rendir cuentas. Las normas voluntarias no funcionan, ya que las empresas siguen cometiendo abusos sin hacer frente a la justicia. Por eso exigimos un Tratado Vinculante de las Naciones Unidas sobre las empresas multinacionales y los Derechos Humanos. Sólo un conjunto sólido de reglas globales podría permitir a las comunidades del sur global asegurar el derecho de llevar a las corporaciones a los tribunales en lugares como Francia, Alemania y el Reino Unido. También queremos normas comunitarias y nacionales más estrictas, como la Ley francesa sobre el deber de vigilancia, que obliga a las empresas a garantizar que no se cometan abusos contra los Derechos Humanos en toda su cadena de suministro.

2.               ¿Por qué estamos haciendo estas dos demandas juntas?

Poner fin a los ISDS y garantizar normas vinculantes para las empresas son dos caras de la misma moneda. Las corporaciones tienen demasiado poder. Para cambiar eso, necesitamos quitarles el poder y dárselo a las comunidades y personas que sufren las violaciones de Derechos.

A veces se acusa a los/as activistas de ser demasiado negativos/as, siempre hablando de lo que queremos detener en lugar de apoyar alternativas positivas. ¡No en esta campaña! No sólo rechazamos el injusto sistema de ISDS, sino que apoyamos un nuevo sistema global que realmente ponga a las personas en el centro. No nos oponemos al ISDS por oponernos a la justicia supranacional, nos oponemos porque es injusta. Los sistemas internacionales de justicia son buenos si defienden a las personas o al medio ambiente. Pero, las multinacionales no necesitan aún más privilegios y protecciones internacionales. Lo que necesitan son reglas.

Al hacer campaña sobre estos dos temas juntos, también ponemos al descubierto la hipocresía de nuestros gobiernos. Actualmente respaldan un sistema de “justicia” desacreditado e injusto para las empresas que defienden únicamente sus beneficios al tiempo que niegan la justicia real a las víctimas.

3.               ¿Qué es el Tratado Vinculante de la ONU?

El Tratado vinculante de las Naciones Unidas sobre empresas y los Derechos Humanos ya se está negociando, principalmente en las negociaciones anuales que se celebran en Ginebra cada mes de Octubre. Incluso ya existe un Borrador Cero del tratado (que no va lo suficientemente lejos). Las conversaciones sobre el tratado son un proceso muy complejo, pero lo esencial es la idea de que debemos poner fin a la impunidad de las empresas transnacionales. Esto significa que es vital que exista un mecanismo que permita a las víctimas perseguir la justicia en el país de origen de la empresa.

Por desgracia, los países de la UE están intentando que no haya ningún Tratado vinculante. Los mismos países que respaldan el ISDS (en todas sus formas) están rechazando los mecanismos jurídicamente vinculantes para exigirles responsabilidades. Esto es un doble rasero.

4.               ¿Por qué es tan peligroso el ISDS?

El sistema ISDS ofrece a los inversores una manera de detener cualquier cambio de leyes o regulaciones que no les guste. Esto se debe a que el sistema les permite reclamar una compensación si los gobiernos violan sus “expectativas legítimas”. Esta es una frase realmente amplia que se ha utilizado para justificar la mayoría de los casos contra los gobiernos que intentan hacer lo correcto.

Algunas de las políticas gubernamentales que han sido cuestionadas usando el ISDS incluyen:

  • Regulación de los niveles de contaminación en una central eléctrica de carbón
  • Introducir advertencias sanitarias en los cigarrillos
  • Declarar una moratoria sobre el gas de “fracking”
  • Detener una mina que habría destruido comunidades enteras
  • Aumento del salario mínimo
  • Congelar las tarifas del agua para ayudar a los más pobres
  • Introducir un sistema de salud pública
5.               ¿Cómo detenemos los ISDS?

La buena noticia es que el ISDS ya está muriendo. Los países de todo el mundo ya están rechazando este sistema injusto. Ecuador, Sudáfrica e Indonesia ya han roto acuerdos de inversión injustos que incluyen ISDS. Si los países de la UE hacen lo mismo, podría ser suficiente para poner fin al sistema para siempre. La mayoría de los acuerdos ISDS existentes son competencia de los Estados miembro. Pero cada vez se negocian más acuerdos a nivel de la UE, como el Acuerdo de Protección de Inversiones UE-Singapur. Por lo tanto, necesitamos que tanto los Estados miembros como la UE en su conjunto rechacen el ISDS. La mayor amenaza es el esfuerzo de los partidarios del ISDS para revivir el sistema bajo un nombre diferente. En este sentido, la UE está negociando la ampliación del ISDS para convertirlo en una Corte Multilateral de Inversiones permanente (MIC por sus siglas en inglés). Aunque una “corte” de este tipo tendría algunas mejoras menores en términos de transparencia con respecto al ISDS clásico (el ISDS es un sistema muy reservado), el principio subyacente va a ser el mismo. No podemos dejar que se salgan con la suya con el relanzamiento del ISDS de esta manera. Nuestros políticos deben darse cuenta de que una corte permanente empeoraría las cosas, no las mejoraría. Tenemos que parar el ISDS por completo y para siempre